La actual huelga en educación es una huelga política. Lo afirma una persona que ha sido liberada, que se ha encerrado en un Centro, que se he llenado de pegatinas, que ha ido a manifestaciones que no son eran las suyas, que ha subido a un escenario y ha sido cabeza en las pancartas. Y no es que estuviese de acuerdo con todo lo que hacía. Al principio tal vez, pero cuando vas descubriendo el entramado te vas desencantando y vas viendo lo fácil que es manipular la información.
No me arrepiento en absoluto. Haber tenido la oportunidad de vivir una experiencia como la de ser liberado en un sindicato. Creo que hay que probar de todo en la vida para tener capacidad de elegir, de entender otras posturas, de aprender, y a mí lo que me ha dado trabajar allí es, además de la oportunidad de conocer a mucha gente estupenda, una madurez política que antes no tenía. Trabajar en un puesto así es recomendable. Te abre la mente. Hay que tener en cuenta que una misma idea es percibida de muchas maneras diferentes, y se podrá estar de acuerdo o no, pero enriquece y definitivamente te lleva a una posición consensuada.
Me preguntaron una vez que por qué no me quedaba en el sindicato, ya que también era importante que hubiese gente que luchase incluso teniendo otro punto de vista. La respuesta fue contundente, no puedo defender algo en lo que no creo. Por la misma razón que entré, salí.
Ahora estoy, también de paso, en la Administración. Es otra experiencia interesante y reconozco que el proyecto me apasiona. Todo pasa tan rápido que no da tiempo a darte cuenta de lo que ocurre fuera. Es tanto el trabajo y son tantos los proyectos que no te da tiempo a percibir lo que ocurre en el día a día de no ser por los correos, por los compañeros… pero todo lo que se trabaja aquí se hace para mejorar la Escuela Pública. La gente que trabaja aquí también es de todos los colores. Y todos hacen su trabajo independientemente de quien gobierne, porque de lo que se trata es de realizar la parte técnica lo mejor posible, sin que por ello sea necesario estar totalmente de acuerdo con la tendencia imperante. Lo que se busca es mejorar la Escuela.
Aquí también hay mucha gente que dice que no le importaría nunca volver al aula, pero a la hora de la verdad tampoco se vuelven. Les aseguro que para mí, en el puesto que ahora ocupo, volver al aula sería casi hasta un año sabático.
Por otro lado, parece que haya que ser de izquierdas para poder tener algo que ver con la Escuela Pública. Piensen una cosa, la Educación es un servicio público básico que debe ser garantizado para todos, no sólo para unos pocos, y tampoco se olviden los que gobiernan, que en las escuelas públicas también hay hijos de gente de todos los colores políticos que están sufriendo las consecuencias.
Este malestar, esta situación entre los docentes, no es culpa de que nos hayan subido dos horas el horario, porque muchos de nosotros ya las teníamos, y mucho menos de que estemos a favor de los sindicatos. El malestar viene de la forma en la que se nos ha condenado ante la opinión pública. ¿De qué nos sirve una Ley de Autoridad si se nos tacha de vagos y de tizaflautas?
Somos profesionales seleccionados por la administración mediante unos procesos selectivos que garantizan que se contrata a expertos en las distintas materias. Nosotros los docentes tenemos ilusión porque la Escuela funcione. No nos malinterpreten, los funcionarios no queremos que no exista el sector privado, porque la competencia siempre le mantiene a uno despierto, pero que no nos diga nadie que la Escuela Pública no puede funcionar.
Mª José Martínez de Lis González
Yo no hago huelga por razones políticas por lo que no consiento que nadie hable por mí. Hago huelga por la falta de desdobles, laboratorios, apoyos, bibliotecas que repercute en la educación de mis alumnos y mis hijos que también van a la pública. No somos tan ingenuos para dejarnos manipular y perder tanto dinero por los sindicatos. No estoy de acuerdo con las desgravaciones fiscales a la enseñanza privada. No lo necesitan y nuestros alumnos sí. Es una huelga de defensa de la educación pública de calidad, que la tiene. Los privados que compitan como empresa privada que son y que ofrezcan más si pueden.
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