lunes, 31 de octubre de 2011

REFLEXIONES DE UNA PROFESORA DESDE LA INGENUIDAD (1)

Leí una carta en un periódico, que decía que todos los sindicatos son políticos y que anteponen su tendencia ideológica, vendiéndose en algunos casos, aunque a veces vaya en contra de los derechos de los trabajadores, con tal de ser fieles a su partido. También decía la carta que deberían existir sindicatos independientes.

Perdonen pero esas ideas no son del todo ciertas, ya que si fuera así, pues vaya desgracia añadida tendríamos en España. Lo que el autor de la carta vino a decir, es que “pobrecitos” los trabajadores que no comulgan con una tendencia ideológica determinada, porque no hay nadie que se preocupe por defender sus derechos sin que tenga una consecuencia política.

Que quiere que le diga, si viviésemos en el siglo XIX o en los años inmediatos posteriores a la transición, lo entendería, porque tradicionalmente los sindicatos que existían eran los que defendían la clase obrera y no existía apenas clase media, por lo que por principio debían ser de izquierdas, pero ahora mismo en el siglo XXI, creo que la clase trabajadora es de todos los colores ideológicamente hablando, y que esa idea de que por ser de un sindicato, tienes que ser por narices rojillo, es arcaica.

Los sindicatos también han evolucionado, y con ellos se ha ampliado el abanico para acoger a todos los trabajadores respetando sus ideologías, porque si esto no fuese así, no tendrían sentido, ya que existen para defender los derechos de todos por encima de cualquier idea. Es cierto, que algunos de ellos, además de defender los derechos de los trabajadores, están en sintonía con algunos partidos políticos y algunos de sus delegados se dedican como labor adicional, a hacer gratuitamente campaña a ciertos partidos, pero no nos engañemos, esto actualmente, no sólo ocurre en sectores sindicales, sino en otros sectores, o qué me dicen de los medios de comunicación, ¿es que no son algunos de ellos políticos? Y esto es mucho más peligroso, porque el mayor poder lo tiene quien controla la información.

Y aún añado una reflexión más al respecto, y es que aún en el caso de que una persona siga una tendencia política determinada, no tiene que comulgar con ruedas de molino con todo lo que promulgue su partido, sea del color que sea. No señores, que tenemos principios y opinión, por lo que debemos interpretar lo que está ocurriendo, no dejarnos manipular y actuar en consecuencia de acuerdo con lo que consideremos justo.

¿Me equivoco?

Mª José Martínez de Lis González

¿POR QUÉ AHORA?

Como profesora de la escuela pública desde hace ya más de dos décadas, me pregunto por qué ahora las movilizaciones de los profesores funcionarios de los cuerpos de Enseñanza Secundaria si llevamos más de veinte años ejerciendo una profesión y un trabajo diario degradados hasta límites insospechados.

Creo que hemos tenido muchas oportunidades para realizar movilizaciones frente a la sociedad que no nos ha facilitado las posibilidades adecuadas para el desarrollo de nuestro trabajo, impidiéndonos conseguir unos objetivos finales demandados y necesarios para mejorar la sociedad. No hemos contado con una legislación coherente ni con una sociedad comprometida con el papel intrínseco que debería compartir con la educación y la formación de nuestros jóvenes.

Y voy más allá las movilizaciones de la “Escuela Pública” se realizan precisamente contra una administración educativa que aplica aunque no comparte esa legislación educativa y que en el ámbito de sus competencias ha generado legislación para abordar algunos de los desajustes de la ley marco, produciendo en los últimos años programas que han permitido mejorar la calidad de la escuela pública e incrementar la matrícula de alumnos de aquellos centros “públicos” que los ponían en marcha.

Bueno pues ahora algunos profesores de Enseñanza Secundaria encuentran la razón para movilizarse ante una sociedad en la que muchas familias tienen problemas de desempleo y las afortunadas se enfrentan diariamente a noticias desalentadoras en cuanto a las previsiones económicas de nuestro futuro inmediato.
Este contexto social es el que justifica que algunos profesores, sumisos hasta ahora, se movilicen ante la sociedad y la Administración porque hay recortes económicos que obligan a ajustar las plantillas de los claustros y suponen un cambio en las tareas asignadas al horario de desarrollo de la jornada laboral.
Para colmo, buscan la complicidad de los alumnos, encerrándose en los centros y conviviendo con ellos por las noches para entrar al aula en la mañana siguiente uniformados con una camiseta verde.

La evaluación internacional PISA en la que participaron en su última edición el 90 % de las economías del mundo y se realiza a los estudiantes de 15 años de edad, establece como objetivo básico el evaluar hasta qué punto los sistemas educativos de los diferentes países han conseguido capacitar a sus estudiantes para integrase en la sociedad como ciudadanos activos y productivos.
Por tanto la etapa de Educación Secundaria tiene necesariamente además del objetivo educador, compartido con otras etapas anteriores, el de formar ciudadanos capaces de integrarse en nuestra sociedad. De forma activa, es decir conseguir jóvenes con conocimientos sólidos del legado cultural pasado, científicos y tecnológicos que les capacite a desarrollar actitudes críticas ante los acontecimientos e informaciones que les rodeen, y productiva, jóvenes preparados para acceder al mercado laboral.

¿Ésta es la EDUCACIÓN que queremos para que nuestros jóvenes se conviertan en ciudadanos activos y productivos? Yo creo que NO. Primero porque la huelga nunca debería utilizarse en la enseñanza. Y segundo, porque la situación generada por la administración educativa de la Comunidad de Madrid ha afectado a la organización de los recursos humanos de cada centro y deben ser los gestores finales de esos recursos los que se deben poner en comunicación con la administración para valorar su impacto y posterior revisión si se considerara necesaria y ese papel no lo tienen los sindicatos, sino los directores de los centros educativos y la inspección educativa que todos los años gestiona con la dirección de cada centro las instrucciones de principio de curso.

Dejemos a un lado a los sindicatos que nunca han perseguido mejorar nuestras condiciones laborales para poder desarrollar nuestro trabajo de una forma coherente y unámonos para solicitar al nuevo gobierno que salga de las próximas elecciones una ley educativa coherente con la sociedad actual, que integre y ofrezca todas las posibilidades a nuestros alumnos, pero cree diferentes caminos en la Educación Secundaria tanto general como superior para atender adecuadamente a la diversidad de nuestros jóvenes.

Rosario Marcos Dominguez

martes, 11 de octubre de 2011

LA VERDADERA ESCUELA PÚBLICA

“La verdadera escuela pública” es un Blog que pretende abordar cualquier tema relacionado con la escuela pública desde la moderación, la sensatez, el análisis, el diálogo, la experiencia y el deseo de ofrecer a nuestros jóvenes la mejor formación posible.

Nadie debe erigirse en único defensor de la escuela pública y si alguien pudiera hacerlo, en ese caso serían los profesores que viven de, por y para ella. Hay que huir de todos aquellos que utilizan falsa y demagógicamente la “defensa de la escuela pública” como arma para luchar por intereses ajenos a la propia escuela y que normalmente la dañan más que la benefician.

Este blog está abierto a la participación de cualquier profesor que haya hecho de la escuela pública su principal objetivo profesional y que no tenga más interés que el de contribuir a seguir mejorándola.

SI QUIERES PUBLICAR EN ESTE BLOG, envía tus textos a calidad.educacion1@gmail.com

domingo, 9 de octubre de 2011

PROFESORES DE LA ESCUELA PÚBLICA

En España tenemos un sistema educativo que ofrece a los padres un abanico de opciones, personales, religiosas, ideológicas, económicas, a la hora de escolarizar a sus hijos, compuesto por centros públicos y concertados, financiados con fondos públicos, y centros privados. La mayoría de los jóvenes españoles están escolarizados en centros públicos.

Los profesores que trabajan en esos centros son funcionarios, es decir que, a diferencia de los otros, tienen garantizado su puesto de trabajo toda la vida. Los funcionarios docentes son personas que han aprobado una oposición y que por lo tanto vinculan su futuro profesional a la escuela pública.

Si el objetivo de la escuela es el de formar jóvenes preparados, hay que darles la instrucción y la formación necesarias para que sean individuos libres, para que puedan elegir por sí mismos. Por lo tanto no debemos elegir por ellos ni condicionar su elección. La escuela pública debe ofrecer y asegurar un clima escolar adecuado, un ambiente profesional, neutral y evitar el adoctrinamiento y la conflictividad ideológica.

Es lógico que cada persona, y por lo tanto cada profesor, tenga su ideología. Pero un profesor debe, ante todo, ser un profesional y desarrollar su labor con independencia. A lo largo de la vida, los responsables políticos de las administraciones cambian, y eso no debe afectar al normal funcionamiento de las instituciones.

Las políticas educativas las diseña y las desarrolla el gobierno que en cada elección sale democráticamente elegido de las urnas y los profesores, como todos los funcionarios, deben ser leales a la administración para la que trabajan, independientemente de que coincida o no con sus planteamientos ideológicos, porque esa administración representa a la mayoría de los ciudadanos que la han elegido.
Los funcionarios tienen por lo tanto que ser leales y no utilizar su privilegiada situación para boicotear a una administración, sea ésta del color que sea. ¿Qué ocurriría si todo el mundo actuara de la misma manera?

Por otro lado, los interinos deberían reconocer la oportunidad laboral que se les brinda y la experiencia que se les permite adquirir.

Desgraciadamente algunos utilizan la escuela pública como campo de batalla política, sin tener en cuenta y a veces incluso despreciando los efectos letales del fuego amigo.

Habría que plantearse como objetivo evitar que una opción ideológica trate de imponer sus criterios pisoteando la voluntad de la mayoría de los ciudadanos, es decir intentando ganar por la fuerza lo que las urnas le han negado.

Xavier Gisbert

CAMISETAS VERDES A 3 EUROS

“Antes se coge a un mentiroso que a un cojo”

No me cansaré de repetir que en España quien más dice defender la escuela pública es quien más la perjudica y quien más daño le hace.

La imagen de un profesor debe de estar en línea con su dignidad. Y ello incluye, evidentemente la vestimenta. Si un profesor quiere transmitir a sus alumnos valores de seriedad y de respeto, tiene que empezar por procurar que su imagen no indique lo contrario.

Un profesor, no digamos ya un representante del pueblo, que se deja ver ante sus alumnos embutido en una camiseta reivindicativa no le hace ningún favor a la escuela pública. Tenga o no razón en su reivindicación, genera en sus alumnos sentimientos y sensaciones confusas.

Aunque a mí me produce una enorme tristeza, no voy a negar que pueda llegar a ser divertido, incluso hilarante ver adultos con una pinta que en alguna ocasión puede rozar el ridículo. Pero aunque parezca que sus alumnos se divierten, no hay duda de que estas actuaciones les pasarán factura. Si son profesores, nunca serán considerados ni respetados por sus alumnos, por el resto de sus compañeros, ni por la sociedad. Ese no es el camino ¿Se puede respetar a alguien que se disfraza para protestar? ¿Se puede respetar a alguien que utiliza unas actuaciones políticas para intentar sacar partido?

Y para colmo, parece ser que esas maravillosas camisetas forman parte de un redondo negocio. El objetivo de las camisetas es para unos reivindicativo y para otros lucrativo. ¿Quién se está aprovechando de quien?

Las personas que adquieren esas camisetas deberían exigir que apareciera el precio grabado en la espalda. ¿Se sentirán engañados los que han pagado, según dicen, hasta 15 euros? ¿O lo considerarán simplemente un impuesto revolucionario?

Los intermediarios suelen ganar mucho pero pagan impuestos. Aquí alguien hace de intermediario pero todo lo que gana es en negro. Eso se llama solidaridad. ¿Adónde van a parar los beneficios? ¿Los defensores de la escuela pública, tanto los vendedores como los compradores, participan en un negocio que no paga impuestos ni declara a hacienda? A lo mejor no saben que los impuestos son los que permiten que exista la escuela pública.

Es fácil atacar a la sociedad capitalista y a los ricos, pero… ¿no parece que actúan ellos peor que aquellos a los que critican?

Yo, si compro una camiseta verde quiero que me cueste lo que vale: 3 euros.

Xavier Gisbert

sábado, 8 de octubre de 2011

EDUCACIÓN PÚBLICA DE TODARROBAS PARA TODARROBAS

La llamada “mareaverde”, compuesta por un grupo de interinos, sindicalistas, políticos, padres, incluso alumnos y hasta algunos profesores, se ha propuesto luchar contra el desmantelamiento de la escuela pública que, debido a su conocido afán depredador y privatizador, de manera premeditada y sistemática realiza desde siempre el Partido Popular.

Se caracterizan por lucir, con más o menos garbo, una camiseta verde en la que se puede leer “Educación pública de todarrobas para todarrobas”. Con ello pretenden defender la escuela pública de los permanentes ataques a los que se ve sometida por quienes no piensan como ellos.

¿Cuántos años y en qué lugares el Partido Popular ha gestionado la educación? Pues además de 8 años al frente del Gobierno de la Nación, en muchas comunidades autónomas y durante muchos años y, desde las últimas elecciones, por decisión de los españoles, en casi todas. Y parece evidente que, con esos gobiernos, la escuela pública goza de muy buena salud, sobre todo si lo comparamos con la que tienen en comunidades autónomas gobernadas por el PSOE.

El mensaje de desmantelamiento de la escuela pública no puede ser más falso y demagógico. No se lo cree nadie, ni siquiera ellos. La gente no es tonta y como sigan en esa línea, van a ser víctimas de sus propias mentiras y de su irresponsabilidad.

Pero vayamos un poco más allá. Les habremos oído cientos, miles de veces defender la escuela pública. ¿Pero alguien sabe a qué escuela pública se refieren? ¿Su modelo de escuela pública, si es que existe, se parece a algún modelo conocido? ¿El modelo que dicen defender existe en algún país de Europa? ¿Quizás de América… o de Asia? ¿De África tal vez?

No creo que sea el modelo LOGSE/LOE que el PSOE ha desarrollado en Andalucía durante los últimos 20 años, aunque quien sabe…

No estaría de más que, antes de defender algo, aunque sea utópico, explicaran qué quieren defender. Y mientras se lo piensan y se deciden, nada mejor que demostrarle a la sociedad que lo que hay que hacer es colocarse una camiseta que al parecer pretende ser el uniforme del profesor progre del siglo XXI, dar una imagen penosa y un ejemplo deplorable y dejar a todarrobas sus alumnarrobas sin clase, sin duda convencidos de que así mejoran la escuela pública.

La estrategia que utilizan produce cada vez más rechazo en la sociedad. Esperemos que la mantengan ya que, afortunadamente para todos, mientras no tengan poder, la escuela pública está a salvo, a pesar de sus ataques.

Xavier Gisbert