jueves, 17 de noviembre de 2011

REFLEXIONES DE UNA PROFESORA DESDE LA ADMINISTRACIÓN (3)

La actual huelga en educación es una huelga política. Lo afirma una persona que ha sido liberada, que se ha encerrado en un Centro, que se he llenado de pegatinas, que ha ido a manifestaciones que no son eran las suyas, que ha subido a un escenario y ha sido cabeza en las pancartas. Y no es que estuviese de acuerdo con todo lo que hacía. Al principio tal vez, pero cuando vas descubriendo el entramado te vas desencantando y vas viendo lo fácil que es manipular la información.

No me arrepiento en absoluto. Haber tenido la oportunidad de vivir una experiencia como la de ser liberado en un sindicato. Creo que hay que probar de todo en la vida para tener capacidad de elegir, de entender otras posturas, de aprender, y a mí lo que me ha dado trabajar allí es, además de la oportunidad de conocer a mucha gente estupenda, una madurez política que antes no tenía. Trabajar en un puesto así es recomendable. Te abre la mente. Hay que tener en cuenta que una misma idea es percibida de muchas maneras diferentes, y se podrá estar de acuerdo o no, pero enriquece y definitivamente te lleva a una posición consensuada.

Me preguntaron una vez que por qué no me quedaba en el sindicato, ya que también era importante que hubiese gente que luchase incluso teniendo otro punto de vista. La respuesta fue contundente, no puedo defender algo en lo que no creo. Por la misma razón que entré, salí.

Ahora estoy, también de paso, en la Administración. Es otra experiencia interesante y reconozco que el proyecto me apasiona. Todo pasa tan rápido que no da tiempo a darte cuenta de lo que ocurre fuera. Es tanto el trabajo y son tantos los proyectos que no te da tiempo a percibir lo que ocurre en el día a día de no ser por los correos, por los compañeros… pero todo lo que se trabaja aquí se hace para mejorar la Escuela Pública. La gente que trabaja aquí también es de todos los colores. Y todos hacen su trabajo independientemente de quien gobierne, porque de lo que se trata es de realizar la parte técnica lo mejor posible, sin que por ello sea necesario estar totalmente de acuerdo con la tendencia imperante. Lo que se busca es mejorar la Escuela.

Aquí también hay mucha gente que dice que no le importaría nunca volver al aula, pero a la hora de la verdad tampoco se vuelven. Les aseguro que para mí, en el puesto que ahora ocupo, volver al aula sería casi hasta un año sabático.

Por otro lado, parece que haya que ser de izquierdas para poder tener algo que ver con la Escuela Pública. Piensen una cosa, la Educación es un servicio público básico que debe ser garantizado para todos, no sólo para unos pocos, y tampoco se olviden los que gobiernan, que en las escuelas públicas también hay hijos de gente de todos los colores políticos que están sufriendo las consecuencias.

Este malestar, esta situación entre los docentes, no es culpa de que nos hayan subido dos horas el horario, porque muchos de nosotros ya las teníamos, y mucho menos de que estemos a favor de los sindicatos. El malestar viene de la forma en la que se nos ha condenado ante la opinión pública. ¿De qué nos sirve una Ley de Autoridad si se nos tacha de vagos y de tizaflautas?

Somos profesionales seleccionados por la administración mediante unos procesos selectivos que garantizan que se contrata a expertos en las distintas materias. Nosotros los docentes tenemos ilusión porque la Escuela funcione. No nos malinterpreten, los funcionarios no queremos que no exista el sector privado, porque la competencia siempre le mantiene a uno despierto, pero que no nos diga nadie que la Escuela Pública no puede funcionar.

Mª José Martínez de Lis González

sábado, 12 de noviembre de 2011

TWEETS DE LA #MAREAVERDE: ALGUNAS JOYAS COMENTADAS (1)

Betyks:
La sanidad y la educación públicas las consiguieron nuestros abuelos, a muchos les costó la vida. No nos la vas a arrebatar

¿Cuántas nietas tenía el Generalísimo? ¿Tendrá las escrituras de compra?

Olgarodriguezfr:
El Gobierno de Madrid es el que menos gasta en educación por habitante: un 30% por debajo de la media estatal

Supongamos que es verdad. ¿Si gasta menos y obtiene mejores resultados cual es el problema? A Olga le debe gustar el despilfarro.

Bea_par100:
Nosotros vamos a ganar, porque somos más y mejores que tú y tu chulería te va a perder.

Si, ya se ha visto en las últimas elecciones autonómicas.

Becaute13:
Esperanza Aguirre no cree en la educación pública

Cierto: un centro público nuevo cada semana, programa de colegios públicos bilingües...

Madrilonia:
Alumna: "En mi instituto. Somos 30, 37 y 33 alumnos de primero de Bachillerato en cada grupo"

Falta la palabra "respectivamente" porque 100 alumnos en un grupo es mucho.
Pues estáis muy bien. Ya quisieran muchos institutos tener ese número de alumnos.


Ana Castillo Whoa:
No somos ni de izquierda ni de derecha… Somos los de abajo, y vamos a por los de arriba… Preparaos

¡Qué agresividad!
Para estar arriba no hay que “ir a por los de arriba”. Simplemente hay que subir.


Kkoldo:
También quienes no llevamos a hijos a la pública apostamos por una sociedad mejor y una educación pública que ayude a conseguirlo.

Eso se llama solidaridad y coherencia. Ande yo caliente y ríase la gente.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

REFLEXIONES DE UNA PROFESORA DESDE UN SINDICATO (2)

Después de trabajar dos años en un sindicato, asistiendo a las reuniones para decidir cómo actuar para mejorar las condiciones de la Escuela Pública, me llevé una gran decepción. La realidad es que los sindicatos anteponen sus intereses a la de los trabajadores y algunos de ellos son claramente políticos. La única justificación de las manifestaciones, de las movilizaciones, de los encierros,.. de todas esas actuaciones pueriles no es sino su propia justificación de cara a sus escasos votantes y a sus afiliados.

La mayoría de la gente que se afilia a un sindicato de profesores hoy en día es porque es interino y le viene fenomenal que le ayuden con los procesos selectivos, con las informaciones y cursos sobre las oposiciones, con las reclamaciones,… luego están todos esos que se han afiliado porque han tenido algún problema en su Centro, ya sea por horarios, por expedientes con las DAT, por enfrentamientos con la Dirección,…y residualmente existe un grupo que todavía mantiene alguna esperanza en su equipo, y les paga una pequeña cuota que les da derecho a descuentos en espectáculos, a solicitar información de primera mano, a ser invitados a café para escuchar las últimas novedades sobre la lucha sindical, a la esperanza de que tal vez le liberen,…

En un sindicato da igual a quién pisen porque siempre habrá sustitutos. Siempre habrá personas con ideales que quieran liberarse. Y posiblemente muchas de las que están ahí trabajando sean personas que tenían ideales al principio, pero llevan tanto tiempo alejados de la realidad que lo único que pueden percibir, o de lo único que pueden debatir es sobre las instrucciones que les llegan desde los despachos de sus jefes en los sindicatos, de aquellas personas con las que comen, con las que celebran reuniones, que trabajan codo con codo con partidos políticos a cambio de favores, porque si dan una opinión distinta, ya saben dónde tienen la puerta, y es muy duro volver a las aulas después de tantos años.

Todos dicen que no les importaría volver a las aulas, pero es mentira. Si no, echad un vistazo a toda la gente que tuvo que regresar a las aulas tras los recortes de liberados. Seguro que muchos se han vuelto a liberar o están en algún otro puesto fuera de la docencia directa. Y es así. Es una pena, pero ese espíritu de lucha se pierde. Y de eso son conscientes todos los profesores que están en los Centros Públicos y por eso les han ido dando de lado, porque no creían en ellos. Ahora tampoco creen.

¿No se dan cuenta todos esos de la marea verde que están siendo manipulados políticamente? ¿¿¿Pero es que no saben que CCOO y UGT incluso STEM, defienden también a los profesores de la Escuela Privada??? ¡Que también les cobran a los de la privada concertada, y que también les dan subvenciones y tienen liberados! Y que incluso algunos de sus dirigentes llevan a sus hijos a colegios concertados aunque se pongan la camiseta verde y digan que creen en la escuela pública. Y eso de que sólo ceden terrenos los ayuntamientos del PP para construir colegios concertados… que le pregunten al ayuntamiento de Izquierda Unida de Rivas Vaciamadrid. Es escandaloso. Y curiosamente antes de unas elecciones generales.

Mª José Martínez de Lis González

sábado, 5 de noviembre de 2011

PROFESOR EN LA DIVERSIDAD

Los profesores veteranos hemos asistido a la transformación de nuestro sistema educativo que ha deteriorado nuestras condiciones laborales al tiempo que los resultados académicos.

Antes de la entrada en vigor de la LOGSE, teníamos un trabajo bien definido y con unos objetivos muy claros, éramos especialistas en una asignatura, ahora materia, capacitados para transmitir a nuestros alumnos nuestros conocimientos, para prepararles en las competencias asociadas a esa materia específica, porque sí, trabajábamos cada área por competencias, aunque no lo definiéramos así.

Nuestro trabajo, tenía por supuesto sus dificultades, porque debíamos conseguir que esa transmisión y adquisición de competencias fuese para los alumnos, a la vez que interesante, motivadora, y ahí es donde radicaba nuestro esfuerzo, en buscar y aplicar diferentes metodologías o didácticas de nuestra asignatura en función del grupo de alumnos que cada año teníamos.

Sin embargo hace ya veinte años la legislación educativa cambió y nuestra función principal en el aula ya no era aquella para la que nos habíamos formado y para la que habíamos sido seleccionados a través de un proceso de oposición en el que únicamente se valoraba nuestros conocimientos y la metodología de aplicación.

De pronto pasamos a ser educadores. Nuestro principal objetivo era EDUCAR y, la función de transmitir los conocimientos de nuestra especialidad y conseguir las competencias asociadas a ella pasó a un segundo plano.

El profesor especialista de Secundaria se encuentra con que debe educar, transmitir conocimientos de forma motivadora y a la vez eficaz, a un conjunto heterogéneo de alumnos, donde la diversidad en sus grupos de alumnos es tal, que se encuentra un abanico diverso de aptitudes, actitudes y donde de forma implícita se le traslada que uno de los principales objetivos es que el alumno permanezca en el aula dentro de la jornada escolar, porque la educación secundaria es una etapa de escolarización obligatoria.

El abanico de diversidades que atiende en cada grupo está compuesto por alumnos integrados en el sistema educativo procedente de otros países, escolarizados por criterio de edad sin tener en cuenta sus estudios y conocimientos anteriores, incluido el conocimiento del idioma en que impartimos nuestra materia, alumnos de nuestro sistema educativo pero con desfases curriculares, que en algunas materias instrumentales (pero muchas veces no en todas las horas de esa materia) son atendidos por un profesor de apoyo fuera del aula, alumnos de necesidades educativas especiales, asociados a discapacidades físicas o psíquicas atendidos fuera del aula en proporción parecida a los alumnos anteriores, alumnos que por situaciones diversas, no relacionadas con su capacidad o posibilidades de estudio, se han dejado llevar del ambiente generalizado en su entorno social y tienen varias (más de tres materias) no superadas de los cursos anteriores, alumnos con posibilidades de seguir de forma adecuada la materia, si el ambiente del aula es el adecuado y alumnos brillantes que trabajarían por encima del nivel y currículo establecido para ese nivel.

El profesor y buen profesional de esta etapa, debe crear didácticas y metodologías adaptadas a todas estas situaciones descritas, para conseguir su objetivo a razón de una media de tres o a veces dos horas lectivas a la semana, en materias susceptibles de evaluaciones nacionales e internacionales, como son las matemáticas y las ciencias.

Los principales responsables de la educación de los hijos son los padres. Los alumnos están en la escuela menos de un tercio de las 24 horas del día, durante los 175 días lectivos de los 365 días anuales. En el tiempo que no están en la escuela, tienen responsabilidad sobre la educación de nuestros jóvenes, además de sus padres, la sociedad, los medios de comunicación, las administraciones y los organismos que regulan la oferta de ocio de nuestros adolescentes.

Nadie discute el aspecto educativo de la escuela y los profesores debemos contribuir a ello, pero no hay que olvidar el aspecto formativo. La educación de nuestros alumnos es fundamental, pero creo que su tratamiento es muy diferente en función de la etapa educativa y edad del alumno.

Rosario Marcos Dominguez

jueves, 3 de noviembre de 2011

ALGUNAS CIFRAS PARA LA REFLEXIÓN EN EDUCACIÓN SECUNDARIA

SUPUESTOS:
“La escuela debe colaborar con los padres en la educación de sus hijos”
“Los profesores son responsables de educar y de formar a sus alumnos”
“La función tutorial es fundamental en secundaria”

Número de días en el año: 365
Número de días de clase al año: 175

Número de horas en el año: 8760
Número de horas de clase al año: 1050

Número de horas de clase por asignatura/año (3/4 horas semanales): 105/140

Número de horas de tutoría al año (una hora semanal): 35

1.- Cada año, los alumnos de educación secundaria van al instituto menos de uno de cada dos días, es decir que están más días fuera del instituto que en contacto con el centro.
2.- De las 8760 horas que tiene un año, los alumnos están en el centro 1050, es decir menos de la octava parte de su tiempo. Cada año, pasan 7 horas de cada 8 fuera del instituto. Además en el centro, los alumnos no tienen huecos con lo que la permanencia es exclusivamente para asistir a clase.
3.- De las 1050 horas que están en el instituto, con un profesor pueden estar 105 o 140 horas, en función de la asignatura. Durante esas horas cada profesor atiende a 30 alumnos y tiene que impartir el contenido de su asignatura. Le correspondería en todo caso una dedicación personal de 3,5 o 4,6 horas por alumno y año.
4.- El tutor dispone de 35 horas anuales con su grupo, lo que significa que a cada alumno le correspondería poco más de una hora de atención personalizada al año.

Si asignamos la responsabilidad en función del tiempo con los alumnos:

FAMILIA/CENTRO
Responsabilidad de los padres: 7710 horas = 88%
Responsabilidad del centro: 1050 horas = 12%

PROFESOR
Responsabilidad de un profesor: 105/140 horas = 1,2/1,6% (grupo completo)
Responsabilidad de un profesor: 3,5/4,6 horas = 0,04/0,05% (por alumno)

PREGUNTAS
¿Asumen los padres toda la responsabilidad que les corresponde?
¿Debe un profesor hacer algo más que ocuparse de impartir sus clases lo mejor posible?
¿Una hora al año justifica la tutoría en secundaria?

Xavier Gisbert

lunes, 31 de octubre de 2011

REFLEXIONES DE UNA PROFESORA DESDE LA INGENUIDAD (1)

Leí una carta en un periódico, que decía que todos los sindicatos son políticos y que anteponen su tendencia ideológica, vendiéndose en algunos casos, aunque a veces vaya en contra de los derechos de los trabajadores, con tal de ser fieles a su partido. También decía la carta que deberían existir sindicatos independientes.

Perdonen pero esas ideas no son del todo ciertas, ya que si fuera así, pues vaya desgracia añadida tendríamos en España. Lo que el autor de la carta vino a decir, es que “pobrecitos” los trabajadores que no comulgan con una tendencia ideológica determinada, porque no hay nadie que se preocupe por defender sus derechos sin que tenga una consecuencia política.

Que quiere que le diga, si viviésemos en el siglo XIX o en los años inmediatos posteriores a la transición, lo entendería, porque tradicionalmente los sindicatos que existían eran los que defendían la clase obrera y no existía apenas clase media, por lo que por principio debían ser de izquierdas, pero ahora mismo en el siglo XXI, creo que la clase trabajadora es de todos los colores ideológicamente hablando, y que esa idea de que por ser de un sindicato, tienes que ser por narices rojillo, es arcaica.

Los sindicatos también han evolucionado, y con ellos se ha ampliado el abanico para acoger a todos los trabajadores respetando sus ideologías, porque si esto no fuese así, no tendrían sentido, ya que existen para defender los derechos de todos por encima de cualquier idea. Es cierto, que algunos de ellos, además de defender los derechos de los trabajadores, están en sintonía con algunos partidos políticos y algunos de sus delegados se dedican como labor adicional, a hacer gratuitamente campaña a ciertos partidos, pero no nos engañemos, esto actualmente, no sólo ocurre en sectores sindicales, sino en otros sectores, o qué me dicen de los medios de comunicación, ¿es que no son algunos de ellos políticos? Y esto es mucho más peligroso, porque el mayor poder lo tiene quien controla la información.

Y aún añado una reflexión más al respecto, y es que aún en el caso de que una persona siga una tendencia política determinada, no tiene que comulgar con ruedas de molino con todo lo que promulgue su partido, sea del color que sea. No señores, que tenemos principios y opinión, por lo que debemos interpretar lo que está ocurriendo, no dejarnos manipular y actuar en consecuencia de acuerdo con lo que consideremos justo.

¿Me equivoco?

Mª José Martínez de Lis González

¿POR QUÉ AHORA?

Como profesora de la escuela pública desde hace ya más de dos décadas, me pregunto por qué ahora las movilizaciones de los profesores funcionarios de los cuerpos de Enseñanza Secundaria si llevamos más de veinte años ejerciendo una profesión y un trabajo diario degradados hasta límites insospechados.

Creo que hemos tenido muchas oportunidades para realizar movilizaciones frente a la sociedad que no nos ha facilitado las posibilidades adecuadas para el desarrollo de nuestro trabajo, impidiéndonos conseguir unos objetivos finales demandados y necesarios para mejorar la sociedad. No hemos contado con una legislación coherente ni con una sociedad comprometida con el papel intrínseco que debería compartir con la educación y la formación de nuestros jóvenes.

Y voy más allá las movilizaciones de la “Escuela Pública” se realizan precisamente contra una administración educativa que aplica aunque no comparte esa legislación educativa y que en el ámbito de sus competencias ha generado legislación para abordar algunos de los desajustes de la ley marco, produciendo en los últimos años programas que han permitido mejorar la calidad de la escuela pública e incrementar la matrícula de alumnos de aquellos centros “públicos” que los ponían en marcha.

Bueno pues ahora algunos profesores de Enseñanza Secundaria encuentran la razón para movilizarse ante una sociedad en la que muchas familias tienen problemas de desempleo y las afortunadas se enfrentan diariamente a noticias desalentadoras en cuanto a las previsiones económicas de nuestro futuro inmediato.
Este contexto social es el que justifica que algunos profesores, sumisos hasta ahora, se movilicen ante la sociedad y la Administración porque hay recortes económicos que obligan a ajustar las plantillas de los claustros y suponen un cambio en las tareas asignadas al horario de desarrollo de la jornada laboral.
Para colmo, buscan la complicidad de los alumnos, encerrándose en los centros y conviviendo con ellos por las noches para entrar al aula en la mañana siguiente uniformados con una camiseta verde.

La evaluación internacional PISA en la que participaron en su última edición el 90 % de las economías del mundo y se realiza a los estudiantes de 15 años de edad, establece como objetivo básico el evaluar hasta qué punto los sistemas educativos de los diferentes países han conseguido capacitar a sus estudiantes para integrase en la sociedad como ciudadanos activos y productivos.
Por tanto la etapa de Educación Secundaria tiene necesariamente además del objetivo educador, compartido con otras etapas anteriores, el de formar ciudadanos capaces de integrarse en nuestra sociedad. De forma activa, es decir conseguir jóvenes con conocimientos sólidos del legado cultural pasado, científicos y tecnológicos que les capacite a desarrollar actitudes críticas ante los acontecimientos e informaciones que les rodeen, y productiva, jóvenes preparados para acceder al mercado laboral.

¿Ésta es la EDUCACIÓN que queremos para que nuestros jóvenes se conviertan en ciudadanos activos y productivos? Yo creo que NO. Primero porque la huelga nunca debería utilizarse en la enseñanza. Y segundo, porque la situación generada por la administración educativa de la Comunidad de Madrid ha afectado a la organización de los recursos humanos de cada centro y deben ser los gestores finales de esos recursos los que se deben poner en comunicación con la administración para valorar su impacto y posterior revisión si se considerara necesaria y ese papel no lo tienen los sindicatos, sino los directores de los centros educativos y la inspección educativa que todos los años gestiona con la dirección de cada centro las instrucciones de principio de curso.

Dejemos a un lado a los sindicatos que nunca han perseguido mejorar nuestras condiciones laborales para poder desarrollar nuestro trabajo de una forma coherente y unámonos para solicitar al nuevo gobierno que salga de las próximas elecciones una ley educativa coherente con la sociedad actual, que integre y ofrezca todas las posibilidades a nuestros alumnos, pero cree diferentes caminos en la Educación Secundaria tanto general como superior para atender adecuadamente a la diversidad de nuestros jóvenes.

Rosario Marcos Dominguez

martes, 11 de octubre de 2011

LA VERDADERA ESCUELA PÚBLICA

“La verdadera escuela pública” es un Blog que pretende abordar cualquier tema relacionado con la escuela pública desde la moderación, la sensatez, el análisis, el diálogo, la experiencia y el deseo de ofrecer a nuestros jóvenes la mejor formación posible.

Nadie debe erigirse en único defensor de la escuela pública y si alguien pudiera hacerlo, en ese caso serían los profesores que viven de, por y para ella. Hay que huir de todos aquellos que utilizan falsa y demagógicamente la “defensa de la escuela pública” como arma para luchar por intereses ajenos a la propia escuela y que normalmente la dañan más que la benefician.

Este blog está abierto a la participación de cualquier profesor que haya hecho de la escuela pública su principal objetivo profesional y que no tenga más interés que el de contribuir a seguir mejorándola.

SI QUIERES PUBLICAR EN ESTE BLOG, envía tus textos a calidad.educacion1@gmail.com

domingo, 9 de octubre de 2011

PROFESORES DE LA ESCUELA PÚBLICA

En España tenemos un sistema educativo que ofrece a los padres un abanico de opciones, personales, religiosas, ideológicas, económicas, a la hora de escolarizar a sus hijos, compuesto por centros públicos y concertados, financiados con fondos públicos, y centros privados. La mayoría de los jóvenes españoles están escolarizados en centros públicos.

Los profesores que trabajan en esos centros son funcionarios, es decir que, a diferencia de los otros, tienen garantizado su puesto de trabajo toda la vida. Los funcionarios docentes son personas que han aprobado una oposición y que por lo tanto vinculan su futuro profesional a la escuela pública.

Si el objetivo de la escuela es el de formar jóvenes preparados, hay que darles la instrucción y la formación necesarias para que sean individuos libres, para que puedan elegir por sí mismos. Por lo tanto no debemos elegir por ellos ni condicionar su elección. La escuela pública debe ofrecer y asegurar un clima escolar adecuado, un ambiente profesional, neutral y evitar el adoctrinamiento y la conflictividad ideológica.

Es lógico que cada persona, y por lo tanto cada profesor, tenga su ideología. Pero un profesor debe, ante todo, ser un profesional y desarrollar su labor con independencia. A lo largo de la vida, los responsables políticos de las administraciones cambian, y eso no debe afectar al normal funcionamiento de las instituciones.

Las políticas educativas las diseña y las desarrolla el gobierno que en cada elección sale democráticamente elegido de las urnas y los profesores, como todos los funcionarios, deben ser leales a la administración para la que trabajan, independientemente de que coincida o no con sus planteamientos ideológicos, porque esa administración representa a la mayoría de los ciudadanos que la han elegido.
Los funcionarios tienen por lo tanto que ser leales y no utilizar su privilegiada situación para boicotear a una administración, sea ésta del color que sea. ¿Qué ocurriría si todo el mundo actuara de la misma manera?

Por otro lado, los interinos deberían reconocer la oportunidad laboral que se les brinda y la experiencia que se les permite adquirir.

Desgraciadamente algunos utilizan la escuela pública como campo de batalla política, sin tener en cuenta y a veces incluso despreciando los efectos letales del fuego amigo.

Habría que plantearse como objetivo evitar que una opción ideológica trate de imponer sus criterios pisoteando la voluntad de la mayoría de los ciudadanos, es decir intentando ganar por la fuerza lo que las urnas le han negado.

Xavier Gisbert

CAMISETAS VERDES A 3 EUROS

“Antes se coge a un mentiroso que a un cojo”

No me cansaré de repetir que en España quien más dice defender la escuela pública es quien más la perjudica y quien más daño le hace.

La imagen de un profesor debe de estar en línea con su dignidad. Y ello incluye, evidentemente la vestimenta. Si un profesor quiere transmitir a sus alumnos valores de seriedad y de respeto, tiene que empezar por procurar que su imagen no indique lo contrario.

Un profesor, no digamos ya un representante del pueblo, que se deja ver ante sus alumnos embutido en una camiseta reivindicativa no le hace ningún favor a la escuela pública. Tenga o no razón en su reivindicación, genera en sus alumnos sentimientos y sensaciones confusas.

Aunque a mí me produce una enorme tristeza, no voy a negar que pueda llegar a ser divertido, incluso hilarante ver adultos con una pinta que en alguna ocasión puede rozar el ridículo. Pero aunque parezca que sus alumnos se divierten, no hay duda de que estas actuaciones les pasarán factura. Si son profesores, nunca serán considerados ni respetados por sus alumnos, por el resto de sus compañeros, ni por la sociedad. Ese no es el camino ¿Se puede respetar a alguien que se disfraza para protestar? ¿Se puede respetar a alguien que utiliza unas actuaciones políticas para intentar sacar partido?

Y para colmo, parece ser que esas maravillosas camisetas forman parte de un redondo negocio. El objetivo de las camisetas es para unos reivindicativo y para otros lucrativo. ¿Quién se está aprovechando de quien?

Las personas que adquieren esas camisetas deberían exigir que apareciera el precio grabado en la espalda. ¿Se sentirán engañados los que han pagado, según dicen, hasta 15 euros? ¿O lo considerarán simplemente un impuesto revolucionario?

Los intermediarios suelen ganar mucho pero pagan impuestos. Aquí alguien hace de intermediario pero todo lo que gana es en negro. Eso se llama solidaridad. ¿Adónde van a parar los beneficios? ¿Los defensores de la escuela pública, tanto los vendedores como los compradores, participan en un negocio que no paga impuestos ni declara a hacienda? A lo mejor no saben que los impuestos son los que permiten que exista la escuela pública.

Es fácil atacar a la sociedad capitalista y a los ricos, pero… ¿no parece que actúan ellos peor que aquellos a los que critican?

Yo, si compro una camiseta verde quiero que me cueste lo que vale: 3 euros.

Xavier Gisbert

sábado, 8 de octubre de 2011

EDUCACIÓN PÚBLICA DE TODARROBAS PARA TODARROBAS

La llamada “mareaverde”, compuesta por un grupo de interinos, sindicalistas, políticos, padres, incluso alumnos y hasta algunos profesores, se ha propuesto luchar contra el desmantelamiento de la escuela pública que, debido a su conocido afán depredador y privatizador, de manera premeditada y sistemática realiza desde siempre el Partido Popular.

Se caracterizan por lucir, con más o menos garbo, una camiseta verde en la que se puede leer “Educación pública de todarrobas para todarrobas”. Con ello pretenden defender la escuela pública de los permanentes ataques a los que se ve sometida por quienes no piensan como ellos.

¿Cuántos años y en qué lugares el Partido Popular ha gestionado la educación? Pues además de 8 años al frente del Gobierno de la Nación, en muchas comunidades autónomas y durante muchos años y, desde las últimas elecciones, por decisión de los españoles, en casi todas. Y parece evidente que, con esos gobiernos, la escuela pública goza de muy buena salud, sobre todo si lo comparamos con la que tienen en comunidades autónomas gobernadas por el PSOE.

El mensaje de desmantelamiento de la escuela pública no puede ser más falso y demagógico. No se lo cree nadie, ni siquiera ellos. La gente no es tonta y como sigan en esa línea, van a ser víctimas de sus propias mentiras y de su irresponsabilidad.

Pero vayamos un poco más allá. Les habremos oído cientos, miles de veces defender la escuela pública. ¿Pero alguien sabe a qué escuela pública se refieren? ¿Su modelo de escuela pública, si es que existe, se parece a algún modelo conocido? ¿El modelo que dicen defender existe en algún país de Europa? ¿Quizás de América… o de Asia? ¿De África tal vez?

No creo que sea el modelo LOGSE/LOE que el PSOE ha desarrollado en Andalucía durante los últimos 20 años, aunque quien sabe…

No estaría de más que, antes de defender algo, aunque sea utópico, explicaran qué quieren defender. Y mientras se lo piensan y se deciden, nada mejor que demostrarle a la sociedad que lo que hay que hacer es colocarse una camiseta que al parecer pretende ser el uniforme del profesor progre del siglo XXI, dar una imagen penosa y un ejemplo deplorable y dejar a todarrobas sus alumnarrobas sin clase, sin duda convencidos de que así mejoran la escuela pública.

La estrategia que utilizan produce cada vez más rechazo en la sociedad. Esperemos que la mantengan ya que, afortunadamente para todos, mientras no tengan poder, la escuela pública está a salvo, a pesar de sus ataques.

Xavier Gisbert

viernes, 30 de septiembre de 2011

¿DE QUIÉN ES LA ESCUELA PÚBLICA?

La escuela pública es de todos pero al mismo tiempo no es de nadie. Es de la sociedad que ha decidido garantizar que todos sus ciudadanos dispongan de una educación básica y que ha puesto en marcha un sistema para ofrecerles la educación necesaria.

¿Pero si es de todos y no es de nadie, quién la tiene que defender? ¿Quien la puede defender? Yo creo que la tienen que defender todos y la pueden defender todos, pero lo que nadie puede hacer es atribuirse la propiedad y la defensa en exclusiva de la escuela pública. Me refiero evidentemente a ciertos sectores, asociados al ámbito sindical o a un ámbito ideológico de izquierda radical.

La escuela pública es de todos y los padres que llevan a sus hijos a la escuela pública son de todo tipo de ideología y de todo tipo de condición social. Basta ya de demagogia. La escuela pública no ha sido ni es la escuela de los pobres, del mismo modo que la escuela concertada o privada no es la escuela de los ricos.
Por lo tanto todos pueden defender la escuela pública, aunque unos pueden hacerlo con más derecho que otros, a pesar de lo que vemos y oímos, si analizamos los diferentes colectivos que participan de la escuela pública.

Las administraciones educativas son las responsables del funcionamiento de la escuela pública y deben dedicar todos sus esfuerzos a conseguir dotarla de los recursos necesarios para garantizar la máxima calidad posible. Los responsables de esas administraciones ejercen sus funciones de manera temporal y su función no es la de defenderla sino la de mejorarla.

Los padres tienen la obligación de exigir una buena escuela pública, pero deberían hacerlo solamente los padres que tienen a sus hijos escolarizados en ella, no otros. Igualmente, la relación de los padres con la escuela pública es temporal y coincide con el período de escolarización de sus hijos.

Los sindicatos tienen la obligación de defender la escuela pública, pero tienen tantos intereses, en la pública, en la privada, en la concertada, en la política, que difícilmente pueden erigirse en defensores de nada. Desgraciadamente hasta ahora el objetivo de los sindicatos no ha sido el de defender la escuela pública sino el de utilizar la escuela pública para lograr otros fines.

Los interinos, no todos, que últimamente andan en pie de guerra, son profesores temporales en el sistema. Su puesto es “interino” y no tienen ningún derecho a exigir su continuidad ni a considerarse parte permanente del sistema. Son contratados cuando son necesarios y no son contratados cuando no son necesarios. Si quieren ser parte del sistema tienen que aprobar una oposición, como los demás. Mientras tanto deberían asumir su papel de personal necesario, pero eventual, no fijo ni permanente en el sistema educativo.

Finalmente los profesores funcionarios. Los profesores funcionarios son aquellos que han optado por dedicar su vida profesional a la escuela pública. No tienen ningún interés fuera de ella y por lo tanto son los más legitimados para hablar de todo lo relacionado con su profesión. Estos son los que realmente tienen que defender la escuela pública. Es más no solamente la tienen que defender sino que la tienen que proteger. Son los garantes de su buen funcionamiento, de la utilización de los recursos, de la calidad de la enseñanza que imparten. Sólo existe una condición: que esos profesores no antepongan sus intereses ideológicos a los profesionales.

Desgraciadamente, el cúmulo de actores y de intereses es tal, que difícilmente se oye la voz de quien más legitimado está para hablar. Otros se encargan de acaparar la atención, dominar, utilizar, manipular, provocar, revolucionar… mientras que la mayoría de los profesores, como siempre, en silencio, resignados, siguen trabajando día a día, procurando que sus alumnos no se vean afectados por actuaciones ajenas a ellos.

Xavier Gisbert

sábado, 24 de septiembre de 2011

LA ESCUELA PÚBLICA ESTÁ EN PELIGRO. A POR ELLA!

Al parecer la escuela pública está en peligro. ¿Pero quién lo dice y por qué? Por lo visto lo público está en peligro para algunos cuando interesa que esté. Y suele coincidir con los intereses de algunos, por cierto, intereses no públicos sino privados.

Este curso, en la Comunidad de Madrid y en otras, se les ha pedido a los profesores que den dos horas más de clase a la semana, lo cual es perfectamente legal. Eso ha supuesto lógicamente una disminución del número de interinos necesarios. Teniendo en cuenta que la misión de los profesores interinos es la de cubrir la ausencia de un profesor, el número de interinos contratado cada año varía en función de una serie de factores. Todos los años quedan interinos sin contratar porque no son necesarios.
La diferencia con respecto a este año es que el número de no contratados es mayor. Y evidentemente eso explica que la escuela pública esté en peligro. ¿Si se les contratara dejaría de estarlo? Al parecer sí.

Llevamos veinte años con un modelo educativo pésimo, que de manera obstinada produce malos resultados y sitúa a España a la cola de los países de la OCDE en resultados académicos. Sin embargo los recursos destinados a la educación no han parado de crecer año tras año.

Cuando se echa agua en un vaso, éste se llena y luego se desborda. Entonces lo sensato es dejar de verter agua, o cambiar el vaso. Sin embargo en educación esto no sirve. Hay que seguir echando agua sin parar y si a alguien se le ocurre disminuir el caudal, surgen los defensores de la escuela pública, oportunistas insaciables, que no se dan cuenta de que quién más la perjudican son ellos mismos.

Este país no deja de sorprenderme. Les bajan el sueldo a todos y no protestan. Se contrata a unos pocos menos y algunos la lían.

Xavier Gisbert

viernes, 23 de septiembre de 2011

PROFESORES Y VALORES

Si de algo anda escasa la escuela, y de manera muy especial la escuela pública, no es de recursos sino de valores. Así lo entendemos muchos docentes y lo comparten algunas administraciones. Regenerar el mundo de la educación no es tarea fácil, y requiere un esfuerzo decidido y continuado, que incida sobre distintos elementos del sistema educativo. Uno de ello, clave por cierto, es el profesorado.

Pero desgraciadamente parece que de poco ha servido poner en marcha durante años políticas y actuaciones encaminadas a ayudar, a mejorar, a reforzar la imagen de los profesores para que algunos, en pocos días, tiren por la borda todos los logros alcanzados.

La ley de autoridad del profesor, los incentivos económicos, los mensajes a la sociedad, los recursos invertidos en los centros… han conseguido, con mucho esfuerzo, que los profesores empiecen a ser mejor valorados. Sin embargo estos últimos días, la imagen que han dado algunos profesores ha sido lamentable.
Si un profesor aspira a ser un referente social que los alumnos puedan percibir como modelo a seguir, debe ser ejemplo de seriedad, de rigor, de trabajo, de esfuerzo, de dedicación.

Las actuaciones exageradas, radicales y desproporcionadas, la crítica visceral, falsa y demagógica, las manifestaciones grotescas, pueriles y ridículas que hemos presenciado estos días han supuesto un jarro de agua fría sobre un colectivo que debiera merecer todo el respeto del mundo. Pero muchos profesores han tirado piedras sobre su propio tejado.

¿Es esa la imagen que deben trasladar a la sociedad? ¿Con qué fuerza moral se pueden presentar ante sus alumnos quienes llevan como atuendo no la vestimenta digna que se espera de ellos, sino una camiseta reivindicativa que persigue la imposición de una ideología determinada sobre cualquier otra consideración?

Afortunadamente la mayoría de los docentes no se asocia a este tipo de comportamiento y todos debemos seguir trabajando para conseguir que los profesores sean lo que nunca debieron dejar de ser. Tras una caída hay que levantarse y seguir caminando y las administraciones tienen la obligación de seguir apoyando a todos los profesores, incluso a pesar de algunos.

Xavier Gisbert

jueves, 22 de septiembre de 2011

LOS PADRES DEBEN PODER ELEGIR LA ESCUELA DE SUS HIJOS


Con demasiada frecuencia vemos, en los medios de comunicación, personas relevantes que han apostado por un centro privado o concertado para sus hijos, pero que en sus declaraciones públicas defienden una escuela pública de calidad.

Algunos profesores de la escuela pública, ciudadanos acostumbrados a disponer de una amplia oferta para cualquiera de los servicios a los que habitualmente acceden, ven, sin embargo, como un peligro, la diversidad de oferta de escuelas y de proyectos educativos, y lo consideran incluso un ataque a su profesión.

¿Podríamos exigir una mejora en la calidad de la oferta informativa que los  medios de comunicación ofrecen, si dispusiéramos de un único canal de televisión, un único periódico, una única emisora de radio....?
Creo que ni siquiera esos profesores, acostumbrados a disponer de diferentes canales de información, que les abre la  posibilidad de elegir el medio de comunicación que más se ajusta a su forma de pensar, a su ideología o simplemente  a su afinidad, lo harían.
¿Por que el servicio que presta  la educación debe seguir otros parámetros?
¿Es garantía de calidad ofrecer una única vía? ¿Si no hubiera oferta de enseñanza concertada, podríamos afirmar que los padres que llevaran a sus hijos a la escuela pública lo harían por su calidad?  No, lo harían por obligación.
Incluir en el mercado la opción de la escuela concertada supone incluir en el sistema una diversidad de oferta, de modo que cada centro puede trabajar en ofrecer un proyecto propio que permita a los padres acceder a la libre elección de centro y proyecto educativo que consideren que mejor se adapta a sus hijos. Pero eso requiere de un compromiso de los equipos docentes de la escuela pública hacia una definición de objetivos y línea educativa.
La existencia de centros concertados es uno de los factores que permite que la escuela pública mejore, porque la obliga a competir y a ofrecer la máxima calidad.
La escuela pública cuenta, a priori, con todas las posibilidades para hacer que los padres la elijan para sus hijos.
Precisamente por ello, las administraciones educativas trabajan por potenciar la autonomía de los centros educativos y el liderazgo de sus equipos directivos, indicadores ya consolidados como unos de los que facilitan la mejora de resultados en países que los han aplicado en la última década, como es el caso de Polonia, Canadá... tal como se puede observar en el siguiente artículo.



Reforming education

The great schools revolution

Education remains the trickiest part of attempts to reform the public sector. But as ever more countries embark on it, some vital lessons are beginning to be learned


DRESDEN, NEW YORK AND WROCLAW

FROM Toronto to Wroclaw, London to Rome, pupils and teachers have been returning to the classroom after their summer break. But this September schools themselves are caught up in a global battle of ideas. In many countries education is at the forefront of political debate, and reformers desperate to improve their national performance are drawing examples of good practice from all over the world.
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Rosario Marcos Dominguez